domingo, 14 de julio de 2013

Un decreto legal, justo y constitucional



Este Gobierno no se ha caracterizado precisamente por hacer cosas de las que los españoles nos podamos sentir especialmente orgullosos, pero esta semana hemos conocido la posible  implicación del presidente del Gobierno en el escándalo Bárcenas habiendo recibido sobresueldos cuando ya era alto cargo de la Administración del Estado, incumpliendo, por tanto, la Ley de Incompatibilidades y no sabemos si otras normas de nuestro ordenamiento jurídico, pero sobre todo, hemos constatado que el presidente del Gobierno había mentido a los españoles cuando dijo que no había cobrado nunca dinero de la trama,. La posibilidad de que eso sea cierto nos llena de inseguridad y de frustración por un presidente que ha cometido el pecado capital en la actitud que un representante público tiene que tener ante la ciudadanía, que es no mentir jamás, y Mariano Rajoy ha mentido.

Junto a esto, esta semana se ha producido un acontecimiento que en términos sociales puede ser una hecatombe: El Gobierno de España ha decidido recurrir ante el Tribunal Constitucional, que también lo ha admitido a trámite, el decreto anti desahucios del Gobierno del presidente Pepe Griñán.

En términos  políticos esta decisión no tiene precedentes: trae causa de una supuesta impugnación  de las instituciones europeas al decreto de un gobierno autonómico, el único que decidió ponerse de manera proactiva a proteger a la ciudadanía y a legislar contra los desahucios. Pero lo que sorprende más es que sólo cuando ha habido un pronunciamiento de la Unión Europea, para el Gobierno de España se han producido las condiciones para cuestionar la constitucionalidad.

Es muy extraño que, cuando la Unión Europea cuestiona el decreto porque entiende que puede poner en peligro el sistema financiero europeo, casi el sistema financiero mundial (eso no se lo cree nadie), de repente el Gobierno de España descubre que nuestro decreto es inconstitucional. Tiene mucha gravedad porque ni el Tribunal Constitucional ni la Constitución están para satisfacer la ambición sin límites de la Unión Europea de intentar subyugar todo a la economía y a los intereses de las grandes empresas bancarias de nuestro país.

Que se haya buscado la trampa  del TC nos parece especialmente grave y, además, pone en evidencia a un Gobierno que dijo que accedíamos a la ayuda de Europa para la recuperación de nuestro sistema financiero  sin ningún tipo de condición política y vemos ahora que esa también fue una gran mentira del presidente Rajoy. Está claro que se firmaron condiciones inasumibles para un país e inconfesables para el presidente del Gobierno de España, hasta tal extremo que no nos hemos dado cuenta de que existían esas condiciones hasta que han decidido recurrir haciendo trampa y manoseando el tribunal constitucional, este decreto.

Que se haya recurrido este decreto supone también un gravísimo daño para los andaluces y andaluzas que, después de haber perdido su puesto de trabajo,  están también ante el precipicio de perder su vivienda porque no pueden pagar su hipoteca.

Nos parece muy grave que haya un Gobierno en España que haya decidido ponerse por encima de la realidad durísima que están viviendo miles de familias en nuestro país y en nuestra comunidad autónoma. El azote del paro no puede tener el remate del desahucio, salvo para aquellos que viven por encima de los demás y que tienen una situación económica  muy desahogada, la que le proporcionan los sobresueldo de miles de euro que han recibido algunos y que les han permitido, a ellos sí, vivir por encima de sus posibilidades.

Es muy duro lo que está pasando y, a partir de ahora, cada desahucio que se produzca en Andalucía va a tener la firma del presidente del Gobierno, la de Mariano Rajoy, que está haciendo un daño sin límites a este país, gestionando la crisis de manera absolutamente errónea y convirtiéndose en un factor que hace todavía más daño a las familias españolas

Desde Andalucía  vamos a seguir luchando. Desde el PSOE de Andalucía le pedimos al presidente Griñán que siga defendiendo, como ha hecho hasta ahora, el interés general de Andalucía y a las familias que se ven azotadas  por estas circunstancias terribles provocadas por la crisis.

Tenemos la razón y la Justicia está de nuestra parte. Estamos seguros que vamos a ganar el recurso ante el TC y Andalucía va a poder legislar porque nuestra norma era perfectamente legal, justa y constitucional. Pero en este tiempo va a hacerse un daño a esta tierra, a las familias que están en esta situación tan complicada.

Pedimos al Gobierno andaluz que con toda la fuerza de nuestro Estatuto, de la Constitución Española, con la razón que da saber que se está haciendo algo justo e indispensable para la vida de muchas familias, que defienda esta norma, que es una buena norma, que estaba ya dando resultados.

Si tienen que darse desahucios, hay uno que debe producirse sin que tarde mucho aquel que produzca que los que están en el Gobierno salgan de este gobierno, quienes dictan normas injustas y contra aquellos gobiernos que sí legislan en defensa de los ciudadanos salgan de esa capacidad y responsabilidad de gobierno y haya un cambio en España que empiece por que el Gobierno de este país empiece a legislar a favor de los ciudadanos y de los que lo están pasando mal por culpa de esta crisis.



sábado, 29 de junio de 2013

Al fin, más democracia

En las próximas semanas celebraremos primarias en el PSOE de Andalucía. Somos muchos los hombres y mujeres socialistas que en Andalucía hemos luchado por alcanzar este objetivo y hacer más participativo y horizontal este proceso. Era y es un deseo expresado por una amplia mayoría de militantes que ahora se hace realidad, gracias al impulso de Pepe Griñán, y que supondrá un revulsivo en la vida interna de nuestra organización. 
Más democracia, más participación, y una oportunidad para que juntos, hagamos más fuerte al PSOE andaluz.  El PSOE de Andalucía pone en marcha un mecanismo democrático inédito en nuestra comunidad para la designación de la persona que lidere la candidatura socialista a las elecciones autonómicas  de 2016, dando la oportunidad de dar un paso al frente a todo aquel que  esté dispuesto a asumir este importante reto. Quien así lo decida competirá en igualdad de condiciones, con plenas garantías de transparencia y neutralidad por parte de la dirección regional y con un respeto escrupuloso a las normas que regulan esta fórmula de elección. Unas reglas que  garantizan que todos y todas podamos elegir y ser elegidos.

Llevábamos mucho tiempo esperado este momento y ante nosotros y nosotras se abre un horizonte nuevo, inexplorado, pero igualmente ilusionante y capaz de reforzarnos y hacernos crecer y avanzar como organización. Por ello, no es tiempo de dudar, sino de actuar, aprovechando esta ocasión para conocer y contrastar los proyectos de las personas que decidan optar a estas primarias, debatir y dialogar, meditar nuestra decisión, la decisión de todos y todas los que integramos el PSOE de Andalucía y, finalmente, votar para elegir la mejor de las opciones.

Que nuestros adversarios duden es razonable, que la oposición cuestione y critique esta convocatoria es comprensible, porque deja en evidencia su extrema debilidad y el miedo infinito que tienen a la democracia.

El PSOE de Andalucía va a dar un paso adelante, vamos a abrirnos más, vamos a renovarnos, a rejuvenecer nuestro proyecto con ideas y propuestas para estar más cerca de los andaluces y andaluzas.

domingo, 9 de junio de 2013

El río que nos une


Este martes 11 de junio el Congreso de los Diputados acogerá el debate en torno a la Iniciativa Legislatiava Autonómica que fue ratificada por unanimidad del Parlamento Andaluz en septiembre de 2011 para que el Estado delegue las competencias sobre la gestión de la aguas de la cuenca del Guadalquivir que discurren integramente por territorio andaluz .

Estamos ante una cita trascendental, porque nos jugamos mucha riqueza y mucho empleo. El Guadalquivir es uno de los factores económicos fundamentales sobre los que se asienta el presente y el futuro de Andalucía.

Reclamamos las competencias sobre la gestión de las aguas que discurren por nuestro territorio con el objetivo de optimizar los recursos y gestionarlos de una manera eficaz y cercana. Esta fórmula permitiría dar continuidad al acuerdo y al consenso institucional que significó sacar adelante el Estatuto de Autonomía de Andalucía, compartiendo una aspiración de máximos en lo que significa la gestión de las competencias del Guadalquivir con un respeto absoluto a la unidad de cuenca y a la sentencia dictada por el TC. Una solución perfectamente legal y constitucional, acorde con el espíritu que presidió el Estatuto de Autonomía.

Queremos que este 11 de junio sea 28 de febrero, que la voz de Andalucía se oiga con fuerza en toda España en defensa de nuestra autonomía y confiamos en que la mayoría absoluta del PP en el Congreso no suponga un obstáculo para esta aspiración. Esperamos que el acuerdo de todas las fuerzas políticas en la cámara andaluza, la posición común que logramos alcanzar PSOE, PP e IU, no se tope con los intereses miopes de un Gobierno que el los últimos 18 meses ha demostrado un permanente desprecio a la autonomía andaluza.

Lo hemos visto recientemente con el rechazo a la subasta de medicamentos del Gobierno andaluz, en una ofensiva llena de trampas y subterfugios que no son un buen augurio. Lo vimos también con la aprobación bastarda de un impuesto a tipo cero a los depósitos bancarios, una maniobra obscena para impedir que Andalucia exigiera esfuerzos a los bancos, responsables en gran medida de la actual situación.

Esta no es una batalla menor, como consideró entonces Javier Arenas, ese líder "guadiana" del PP, que aparece y desaparece, siempre para arrancar de cuajo las oportunidades de desarrollo de nuestra comunidad. Esta es, para los hombres y mujeres socialistas, una reclamación firme en el ejercicio de nuestro autogobierno.

domingo, 12 de mayo de 2013

La Europa que queremos

Este pasado jueves, 9 de mayo, se celebraba el Día de Europa, una conmemoración que para los socialistas constituía una oportunidad para reivindicar los valores que inspiraron a este proyecto y que, hoy por hoy, parecen en parte olvidados: democracia, paz, libertad, justicia social, progreso y, hoy más que nunca, solidaridad.

El sentimiento europeísta del PSOE sigue siendo fuerte y constituye una seña de nuestra identidad política, pero también es cierto que el rumbo actual de sus políticas merece una dura crítica.

La crisis esta poniendo a prueba a las instituciones y  la imagen y el grado de confianza que los ciudadanos manifiestan respecto a la UE está en uno de sus momentos más bajos. ¿A qué se debe este descrédito, porqué se ha agudizado el malestar ciudadano respecto a las instituciones comunitarias precisamente en este momento? La respuesta está precisamente en la falta de respuesta a los graves problemas que vive la ciudadanía.

Europa persiste en el error de recetar duros ajustes como una medicina contra la crisis. ¿Sirve para algo tanto recorte?  Los datos demuestran que esta política sólo está consiguiendo castigar a las familias, a las clases medias, estrangular nuestro crecimiento y dejar sin expectativa de empleo a millones de personas.

Es preciso un revulviso, un cambio de rumbo, un giro en la política dictada por la mayoría conservadora que gobierna las instituciones y que antepone los mercados a los ciudadanos y ciudadanas.

La Europa que queremos debe mostrar una mayor  sensibilidad ante la realidad dramática de muchas personas. Porque una Europa que se preocupa más por salvar a los bancos que por proteger a la ciudadanía es una Europa desalmada y sin rumbo.

Por ello, es preciso un cambio urgente, antes de que la ola de euroescepticismo que recorre Europa acabe por derribar el proyecto común que con tanto esfuerzo hemos logrado construir.

La Europa que queremos es una Europa que escuche a los ciudadanos, que se ponga en su lugar, que brinde oportunidades y sea sinónimo de futuro.

La Europa que no queremos es la que se manifiesta en contra de medidas justas y con un hondo compromiso social, como el Decreto de Vivienda de la Junta de Andalucía.

La Europa que no queremos es una Europa autista ante la realidad durísima que padecen muchas familias.

Hay otra manera de dar respuesta a la crisis, y no nos cansaremos de repetirlo y de demostrarlo. Y vamos a poner todo nuestro empeño, desde Andalucía, desde el Sur, para que se oiga fuerte otra voz en Europa.

En 2014 tendremos una oportunidad para intervenir, de manera directa, en la definición de esa Europa que queremos, votando en los comicios europeos por una Europa que apueste decididamente por el crecimiento y al empleo; por la unidad frente a la división, avanzando en una verdadera integración económica, fiscal y social; y por dotar al proyecto europeo de una dimensión democrática renovada en todos sus niveles que permita avanzar hacia la unión política.

En definitiva, una Europa social y ciudadana. Porque esa es la Europa que queremos.

domingo, 5 de mayo de 2013

Balance del primer año del Gobierno de Pepe Griñán en Andalucía




El primer año del Gobierno de Pepe Griñán en Andalucía ha sido muy difícil y muy duro por la situación de crisis económica que se vive en Europa y en España y de la que Andalucía no es ajena. No osbtante, en Andalucía hemos contado con un gobierno de izquierdas que está cumpliendo su compromiso con los ciudadanos de defender lo construido en estos 30 años de autonomía andaluza.

Por ello, el Gobierno de Pepe Griñán ha protagonizado un año de lucha muy importante con la que ha conseguido como mayor gesta de mantener los servicios públicos esenciales de educación, de salud, de servicios sociales, de Ley de Dependencia, atender a la innovación tecnológica, apoyar al tejido productivo, y dar una respuesta a aquellos que intentan sacar adelante una iniciativa que genere riqueza y genere empleo. Porque juntos sí se puede defender a nuestros pueblos de la crisis. Pero ha sido muy duro porque hay toda una intención por parte del Gobierno de la derecha de pura ideología radical en contra de lo público y de todo lo que significa una renta indirecta indispensable para garantizar el bienestar de nuestros ciudadanos.

Ha sido un año de trabajo bien hecho, aunque aún queda mucho por hacer porque 1,5 millones de desempleados en Andalucía y más de 6,2 millones en España son cifras con consecuencias muy graves en términos económicos y en términos sociales, por lo que el empleo ha sido, es y será nuestra principal ocupación y nuestra principal preocupación. Por eso, en Andalucía hemos decidido que no nos vamos a resignar y, después de consolidar los servicios públicos en nuestra tierra, ha llegado el momento de dar un paso al frente, de tomar la iniciativa y de desplegar toda la capacidad que nuestro Estatuto de Autonomía nos da para plantear claramente que en Andalucía las cosas son de otra manera. 

Por eso hemos empezado a legislar contra la crisis, a levantar un muro de derechos entre la crisis y las familias andaluzas. Hemos legislado contra los desahucios y hoy Andalucía empieza a ser una tierra libre de desahucios, gracias a la iniciativa política del Gobierno de Pepe Griñán. Hemos decidido declarar la guerra a la exclusión social y por eso hemos puesto en marcha un decreto único en España que con más de 120 millones de euros va a permitir que más de 100.000 andaluces puedan tener una nueva oportunidad.

Ha sido un año muy difícil, pero queremos que empiece a cambiar la tendencia en nuestro país. Creemos que la manera de salir de esto es con el acuerdo, con el diálogo y aunando fuerzas y energías por parte de todos los que pueden tirar adelante de nuestra tierra.

Por eso el presidente Griñán ha puesto en marcha el Pacto por Andalucía para sacar todos juntos a nuestra tierra de la situación de crisis. Queremos terminar este trabajo del Pacto por Andalucía en los próximos meses y utilizarlo como el pilar en el que asentar la recuperación económica y hacerla manteniendo y preservando el tesoro, el patrimonio de nuestro modelo social.

Creemos que esa es la fórmula para que Andalucía salga adelante, pero creemos que Andalucía no puede sola, por eso esperemos que se ponga en marcha en España, como ha pedido el presidente Griñán, un pacto nacional para la recuperación económica, que permita ayudar a los sectores que puedan generar riqueza y crear empleo, que permita que las entidades financieras, de una vez por todas y después de haber recibido 40.000 millones de euros, empiecen a hacer que circulen los recursos económicos a las empresas y a las familias, a apostar por el crecimiento económico y acabar de una vez por todas por este camino de perdición que significa la austeridad y que sólo ha traído ruina, pobreza, destrucción de empleo y falta de expectativas para los españoles.

Y entre todos, Gobierno de España, gobiernos autonómicos y gobiernos municipales y agentes económicos y sociales seamos capaces de poner en marcha esa estrategia de recuperación económica y también de garantizar, mediante una estrategia de lucha contra la exclusión social, que en España nadie se queda al margen del camino. Que vamos a salir porque podemos salir de esta situación y que desde Andalucía hemos estado trabajando para caminar hacia esa salida, pero que indiscutiblemente queremos hacerlo sin comprometer los derechos sociales y civiles que hemos construido y alcanzado en estos 30 años de democracia en nuestro país.




domingo, 14 de abril de 2013

Andalucía pone las leyes al servicio de la ciudadanía

El Gobierno andaluz ha vuelto a demostrar esta semana que otra forma de gobernar es posible, que hay alternativa y que existen instrumentos para ganarle la batalla a la crisis sin dejar en la estacada a los más débiles, que podemos dar respuesta a los graves problemas del momento si existe voluntad política de propiciar los cambios. 

La publicación y entrada en vigor esta semana del Decreto Ley de Medidas para Asegurar el Cumplimiento de la Función Social de la Vivienda  ha sido una demostración de valentía, compromiso y firmeza frente a la indolencia de la derecha que permanece impasible ante la situación de emergencia social que está generando la política del Gobierno del PP. 

Andalucía ha desplegado su capacidad de autogobierno para actuar contra los desahucios con  una medida ambiciosa y contundente. Por el contrario, el Gobierno del PP se ha rendido a los bancos y ha cercenado la iniciativa legislativa popular convirtiéndola en papel mojado, porque no les duele la situación dramática de cientos de miles de familias, como tampoco les escuece que más de 3.000.000 millones de familias no tengan ningún ingreso.

La inacción del Gobierno del PP es muy preocupante, y el anuncio de nuevos recortes previsto para el día 26 de este mes, no hace sino ensombrecer el horizonte para muchas familias que se encuentran al borde de una situación de exclusión social. 

Desde Andalucía,  Pepe Griñán ya ha reclamado una Estrategia Nacional contra la Exclusión Social, y en el ámbito de actuación de nuestra comunidad autónoma vamos a seguir poniendo la Ley al servicio de la ciudadanía. 

Los socialistas también vamos a mantenernos vigilantes para que se cumpla la Ley y para que no se vulneren derechos, eso es lo que nos ha llevado a recurrir medidas dañinas del PP como el copago, los recortes en educación, las tasas judiciales, la reforma laboral, el recorte de las pensiones, la amnistía fiscal, entre otros. 

He ahí la diferencia, los socialistas nos apoyamos en la Ley para defender a la ciudadanía, y el PP recurre a los tribunales con afán revanchista, para limitar la acción del gobierno de izquierdas de Andalucía, para impedir que se apliquen medidas como la subasta de medicamentos, o la tasa a los depósitos bancarios. Definitivamente, no somos lo mismo. 

Por tanto, desde Andalucía volvemos a pedir respeto a las instituciones andaluzas y sus decisiones y, sobre todo, respeto a los andaluces y andaluzas.  Confiamos en que el PP respete el sentir mayoritario de la sociedad, que respete el Estatuto andaluz y que permita al gobierno andaluz aplicar el Decreto Ley de Medidas para Asegurar el Cumplimiento de la Función Social de la Vivienda. No hacerlo sería una auténtica declaración de guerra a la ciudadanía. 

Confiamos en que este Decreto marque un punto de inflexión en el sistemático hostigamiento al que nos está sometiendo la derecha,  agresiones históricas que se han recrudecido a partir del 25 de marzo, porque Andalucía le rompió la agenda a la derecha y, hoy por hoy, es una verdad incómoda ante su política de desmanes, falta de humanidad y soberbia. 

lunes, 25 de marzo de 2013

Un año después, junt@s somos más fuertes



Hoy es 25 de marzo. Hoy se cumple el primer aniversario de las elecciones autonómicas celebradas en 2012, el día que Andalucía fue capaz de detener aquella marea azul que amenazaba con cubrir todo el mapa político de España.

Se cumple un año de la respuesta democrática que dieron los andaluces y andaluces a la injusta ola de recortes emprendidos por la derecha. Un año del triunfo de aquella aldea gala que se mostró inconformista y combativa con la injusticia.

Entonces, los andaluces y andaluzas prefirieron un futuro bajo el gobierno de la Izquierda, optaron por dar una respuesta progresista y solidaria a la crisis.

El 25 de marzo ganó Andalucía, el 25 de marzo ganó el Estado Social, ganó la educación pública, ganó la sanidad pública, la defensa del empleo de calidad y con derechos, ganó la dependencia; ganaron los inmigrantes, los jóvenes, las mujeres... y todos los que pusieron su voto al servicio de la Igualdad.

Recuerdo aquella noche con emoción, y con mucho orgullo el trabajo de todos los hombres y mujeres socialistas que se dejaron la piel por defender sus ideales en una durísima campaña.

Su fuerza, su compromiso, y su trabajo diario durante todo este año ha consolidado el proyecto socialista y ha sido el sostén de un gobierno que compartimos con IU, socio de gobierno leal y responsable, con el que pretendemos culminar un programa ambicioso de gobierno.

Gracias a ellos y a ellas, a la elección de los andaluces y andaluzas, Andalucía sigue defendiendo que la salida de la crisis debe hacerse pensando en las personas y no exclusivamente en el déficit.

Andalucía ha demostrado este año que es posible sumar las políticas de ahorro y eficiencia a las políticas de crecimiento y desarrollo. Creemos en el diálogo y la concertación social como base de la política económica. Ese, y no otro, es el eje del gran Pacto por Andalucía; del recién firmado Pacto por el Empleo.

Andalucía ha demostrado en estos 12 meses que otra gestión de gobierno siempre es posible. Que es posible gobernar sin subirse a lomos de la crisis y dar la espalda a la ciudadanía, que es posible seguir dándole la mano a trabajadores y desempleados, a pensionistas y estudiantes, a dependientes e inmigrantes.

Durante este primer año de Legislatura hemos mejorado la financiación empresarial, generando 1.400 millones de euros en inversiones y ayudando a mantener y crear 22.000 puestos de empleo. Hemos seguido apostando por herramientas que posibiliten un cambio de modelo productivo que nos acerque a la sostenibilidad. Hemos invertido en I+D+i y en la internacionalización de las empresas andaluzas sin poner la crisis como excusa ni hacerles la zancadilla con la ley de la tijera.

Somos la única Comunidad que ha puesto en marcha planes de empleo propios pese a que el Gobierno central ha reducido drásticamente las ayudas que nos correspondían por políticas activas de empleo, pese a que sólo hemos recibido el 8,8% de los fondos y no un 17,9% y pese a que Andalucía se le ha negado un plan especial que sí se articulado para otras regiones como Extremadura o Canarias.

Durante este primer año de Legislatura, el más virulento de la crisis económica, nos hemos puesto del lado de quienes más la están sufriendo.

Andalucía ha hecho de la igualdad de oportunidades y el Estado del Bienestar sus apellidos. No sacrificamos derechos democráticos ni hipotecamos el presente y el futuro de los andaluces y las andaluzas por una crisis de la que ni mucho menos son responsables.

Y este compromiso nos hará seguir caminando hasta el horizonte de 2016, porque el 25 de marzo firmamos un contrato social con todos los andaluces y andaluzas, un contrato que renovamos cada día, en todos los rincones de Andalucía, trabajando por hacer de esta tierra un lugar mejor, un espacio de libertades y derechos, un refugio ante la amenaza permanente de retroceso y desigualdad hacia donde nos quieren conducir.

El 25 de marzo, cambiamos los planes de la derecha para imponer ese modelo en toda España.

Hace un año paramos a la derecha en Andalucía, y ahora, con toda la fuerza del sur, vamos emprender la recuperación del poder para los ciudadanos en nuestro país. Los socialistas andaluces vamos a liderar la batalla para recuperar el gobierno y ponerlo al servicio de las personas.

Porque un año después, somos más, y juntos y juntas, somos más fuertes.