lunes, 14 de junio de 2010

LA HIPOCRESÍA POR BANDERA

En los últimos días hemos constatado, por enésima vez, el nulo sentido de la responsabilidad del Partido Popular, un partido que sigue siendo, vocacional y genéticamente, un partido de oposición.

La situación que estamos viviendo exige responsabilidad, altura de miras y patriotismo. Pero no un falso patriotismo. Ya está bien de envolverse, como hacen los políticos del PP, en la bandera de España y, cuando llega el momento de tomar una decisión responsable por nuestro país, dar un paso atrás, en vez de un paso adelante. No se puede decir que uno es patriota y envolverse en la bandera de España y comparar este país con Grecia o Hungría. No se puede ser patriota y decir que se defiende a España, y estar apostando en términos políticos y en términos económicos a la ruina de este país, contribuyendo a generar una mala imagen, una imagen negativa de España frente a los mercados.

El mejor servicio que en estos momentos podrían hacer a España los políticos del PP sería no mentir, no aprovechar las circunstancias para intentar conseguir rentabilidad política de la desgracia de los ciudadanos. No vamos a admitir reproches, ni mucho menos lecciones de un partido que no ha estado, ni está a la altura de las circunstancias. Es el momento del esfuerzo, del sacrificio y de la altura de miras a la hora de responder a una situación muy compleja. Es el momento de un Gobierno responsable y sería también el momento de una oposición responsable, que desgraciadamente, ha hecho de la hipocresía su bandera.

1 comentario:

Iksan Ben Terrás dijo...

Querido Mario. Felicidades por tu artículo y por transmitirnos la visión objetiva de los intríngulis políticos con los que se juega en esta situación tan dura y compleja a la vez.
Sin duda alguna, carecemos de una oposición digna de la denominación que se le otorga, dado que ostentar el "título honorífico de oposición" precisa de un carisma que como mínimo debería basarse en la lealtad y el respeto al territorio y a la ciudadanía en el que se reside y por el que unos y otras estamos luchando a diario. Estoy totalmente de acuerdo con todo el planteamiento y yo añadiría más, como ciudadana andaluza y onubense: Me causa sonrojo hablar de una oposición inexistente, que más que oponerse aportando propuestas de mejora lo único que se le ocurre aportar son estrategias destructivas al desarrollo de una región que se ha dejado "el pellejo" para dar pasos gigantescos y alcanzar, en un plazo de tiempo muy corto, situarse a la misma altura de otras CCAA con larga tradición de desarrollo y de estabilidad económica. En Andalucía estuvimos muy castigados durante la época de goberno de "la paupérrima y famosa oposición". Hoy por hoy hemos recuperado la dignidad y la solvenecia suficiente como para recordarle a la gente que esto viene de muy lejos y no proviene de esta crisis finaciera mundial.
Felicidades y gracias por tu liderazgo.